Primero que nada, haz una labor de “benchmarking” ¿Qué
es eso? En administración, es buscar las mejores prácticas
de la competencia para copiarlas e implementarlas en tu empresa.
Los japoneses copiaron lo mejor de los estadounidenses,
alemanes, rusos, suecos, etc. Y lo aplicaron a sus productos. Con
el tiempo, crearon productos originales y superaron a sus maestros.
Eso es lo que debes hacer. Checa varios perfiles de tu competencia
y observa cuales te llaman la atención. Descubre porque ¿Directos?
¿Creativos? ¿Alguna palabra en especial?
Crea tu lista para que armes tu propio perfil.
Solo recuerda algunos principios básicos: Se honesto. Di
la verdad acerca de tu estatura y tu aspecto físico. Alguna
vez escuché a una exuberante vedette mexicana, decir que
le gustaban los hombres chaparros y calvos. En el perfil de una
mujer rusa, leí que quería a un hombre peruano con
tipo “indio” porque le fascinaba la música de
ese país.
He escuchado a muchas mujeres decir que no les gustan los guapos.
Que les gustan “hombres”.
Mentir no te ayuda con tu autoestima, y sin querer, una mujer te
puede estar descalificando, siendo que realmente tenías lo
que a ella le gustaba.
Si tienes hijos o eres divorciado, dilo.
No hay anda mejor que decir la verdad. A alguien le gustará
tu verdad.
A las mujeres les fascinan los hombres con sentido del humor.
Si eres mujer, debes entender que ser exigente en los requisitos
y arrogante NO es atractivo para un hombre. Es anti-sexy. Solo se
directa y sencilla en tu lenguaje. Si muestras alegría y
optimismo, también es atractivo. Si muestras pasión
por la vida es muy atractivo.
Otra parte importante es tu foto. Antes de poner tu perfil definitivo,
prueba que foto es más efectiva. Busca servicios en los que
puedas poner varias fotos y los usuarios te califican.
Habrá fotos que tengan bajas calificaciones. Pero concéntrate
en los resultados positivos que recibas. Cuando descubras la foto
que te genera la más altas calificaciones, utiliza esa.
Puede que te sorprendas de cual te da más resultados.
Regla de oro: no le des tus contactos personales al prospecto,
ni email ni teléfono, hasta haberlo tratado lo suficiente.
Cuando se citen, utiliza lugares públicos y de preferencia
elige tu el lugar. Lleva a tu prospecto “a tu terreno”.
Dile a tus padres o conocidos a donde vas.